LA FUERZA DEL DESTINO.
En un principio quería realizar una video-intervención
una crítica hacia la guerra (en general), hacia
las miles de muertes inútiles que producen, muertes
sin sentido.
La primera idea era hacer un trabajo contra la necedad
de la raza humana, que parece tener la necesidad de matarsen
los unos a los otros.
Tras estudiar esta idea vi que no podría funcionar
como pieza con un fondo de crítica social, ya que
desde mi posición de mero espectador televisivo
de la guerra, a mí, directamente, no me vincula
nada a ella.
Lo que yo conozco de ésta es por medio de la prensa
y la televisión, por lo que no puedo tener un conocimiento
objetivo de lo que allí sucede. De esta manera
la visión que yo daría de los conflictos
armados sería bastante arbitraria, y sin el conocimiento
de causa suficiente.
Posteriormente pensé de qué manera había
estado yo vinculado a la violencia y las muertes sin sentido,
dejando a un lado la crítica hacia la guerra (algo
que no conozco personalmente), para centrarme en mis experiencias
personales.
Conozco el tema desde la perspectiva del asesinato de
un amigo. Aquí hablo de una muerte violenta en
mi entorno, de algo tan inesperado como injusto.
En esta pieza quiero hablar de conceptos como la injusticia,
la estupidez humana, la violencia, la muerte y sobre todo
del azar.
El azar quiso que en ese momento él pasara por
allí. Si hubiera pasado yo, como tantas otras veces,
esta pieza nunca se habría realizado, ya que el
de la tumba sería realmente yo, y no solo mi imagen,
como ya veremos al explicar la pieza en sí.
Lo que quiero decir, es que nadie sabe cuando puede morir.
En su momento esto tuvo algo de repercusión en
los medios de información.
Hoy es algo que, excepto la gente cercana a él,
nadie recuerda (al igual que tantos asesinatos que vemos
cada día por televisión).
Me remito al concepto de injusticia. Alguien sin razón
alguna mata a tres personas, a dos de ellas sin ni siquiera
conocerlas, sin más.
Sin ni siquiera tener ningún tipo de prejuicios
hacia ellos (que no digo que un asesinato por prejuicios
sea admisible). Matar por matar a gente que no conoces.
Por otra parte también se hace patente el grado
de estupidez al que puede llegar el hombre. Un hombre
supuestamente culto, Licenciado en Filosofía y
Letras es, sin embargo, amante de las armas, de la violencia,
y se puede llegar a convertir en un asesino.
Cualquier ser humano, racional y medianamente culto nunca
puede defender ni apoyarse en la violencia como medio
de nada.
¿Por qué?.
De cualquier manera, el tema central es el azar que rige
nuestras vidas: esto nos puede pasar a cualquiera de nosotros.
La pieza consiste en la realización de una tumba
virtual, con dos televisores. Un televisor queda enterrado
en la parte de arriba de la tumba emitiendo mi cara.
La parte de abajo es un montículo de arena en forma
de tumba.
Está enterrada mi imagen, pero no estoy muerto.
Estoy viviendo, respirando, parpadeando, pero sin embargo
estoy nterrado.
Esto es lo que soy y lo que podría ser. Estoy vivo,
como cualquiera que vea esto, pero solo del azar depende
que no lo esté.
Hablo de lo efímero de la existencia: hoy estás,
mañana estás bajo tierra.
Yo en esta imagen estoy vivo pero bajo tierra. Une los
conceptos de vida y de muerte.
En la parte de la cabeza, donde va colocada normalmente
la cruz, se emite un vídeo con imágenes,
básicamente del asesino y de toda la búsqueda
que se realiza para dar con él.
También se emiten imágenes de los otros
dos asesinatos, de los entierros, etc...
Todo son fragmentos de unos sucesos que ocurrieron durante
tres días .
Era importante introducir imágenes de todos los
sucesos.
En cualquier historia de Reality Show emitida por la TV
podría ser uno mismo el protagonista.
El lugar de colocación de la pieza fué en
la puerta de un cementerio.
Su colocación en cualquier otro lugar le haría
perder gran parte de la idea que quiero transmitir de
lo cerca que podemos estar de la muerte sin saberlo.
Por otra parte, este cementerio está situado al
lado de una pequeña ermita, con una gran cruz en
la puerta.
Me pareció un lugar ideal, ya que al final, con
la iluminación, toda la ermita formaría
parte de la pieza final.
Así mismo, esta gran cruz que hoy en día
es un símbolo importante de la fe cristiana, fué
anteriormente, un elemento de tortura.
Abril 1999
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